Guía de viajes a Italia
Si no es un elegido de la Diosa Fortuna alojarse en un hotel de Milán le supondrá un esfuerzo poco agradable, en especial cuando se celebra alguna de sus Ferias internacionales en el recinto Fiera Milano International que es el más grande de Europa con sus más de trescientos mil metros cuadrados.

Si Milán sin Ferias y sin miles de turistas es una ciudad muy cara ni qué decir cuando llega por ejemplo la Feria dedicada a la moda.
Por lo tanto cuando se viaja a Milán hay que consultar primero si vamos a coincidir con alguno de estos eventos porque en ese caso encontrar alojamiento en un hotel va a ser muy difícil y con más seguridad va a ser muy caro.
Si no queda más remedio que viajar sin poder seleccionar las fechas y decidimos pasar alguna noche en Milán entonces lo más inteligente será reservar con la suficiente antelación una habitacion en alguno de sus hoteles. En Internet hay numerosas ofertas así que usted podrá seleccionar la menos abusivamente cara.
Pero imaginemos que usted realiza una visita a Milán que no ha podido preparar, es decir, una visita de última hora.
Si quiere dedicarle a Milán varios días (es evidente que la ciudad lo merece) entonces un buen consejo sería que se olvidase de dormir en Milán y se alojase en algún hotel de cualquiera de las ciudades cercanas. Por ejemplo en un radio de poco más de 50 Km podrá llegar a ciudades como Pavía, Novara, Monza, Bérgamo, Como, Varese, Piacenza o Cremona, en poco más de media hora ya que están bien comunicadas con Milán y así se evitará seguro pagar hasta un 50% más en el precio del hotel.

Si desea salir de compras en Milán una de las zonas más interesantes se encuentra en los alrededores de la Galería Vittorio Emmanuelle. Esta Galería se construyó a finales del siglo XIX y es del estilo de las que en esos años se construían en otras ciudades de Europa como París.
La localizará, por lo menos una de sus entradas, en la plaza del Duomo, y podrá salir por la plaza de la Scala, donde se encuentra el teatro della Scala.
En la Galería podrá encontrar numerosas tiendas, librerías, restaurantes, cafeterías, y por lo tanto, como si fuese una calle techada, podrá resultar muy agradable pasear en su interior.
Si no llegó a encontrar dentro de la Galería lo que buscaba no se preocupe demasiado porque en Corso Vittorio Emmanuelle, que es la calle lateral posterior al Duomo y desde donde además tendrá una perspectiva inmejorable de la catedral, encontrará multitud de tiendas o en Corso Giacomo Mateotti. Ambas calles están conectadas desde la plaza S. Babilia.

Aunque su visita a Milán sea tan sólo por su interés turístico y se dedique en la mayor parte del tiempo a ver museos, edificios, plazas,… debería de plantearse asistir por lo menos una vez a una de las representaciones de la Scala.
Olvídese de ir la misma noche a comprar las entradas porque será casi seguro que no encontrará ni una sola o las pocas que queden sean de posiciones poco cómodas para ver las representaciones. Mejor intente comprar en la web de la Scala las entradas para el día que usted visite Milán (puede intentar desde Milán, tal vez desde su propio hotel, comprar online las entradas en la hora anterior a la representación, le saldrán un 25% más baratas suponiendo que quede alguna). Los precios varían en función de lo que se esté reprentando. Por lo general son precios altos aunque ya que hablamos de una sola representación probablemente su economía pueda asumirlos. Actualmente podrá comprar una entrada con un precio medio por unos 55 a 90 euros, las hay más caras y más baratas.
Tenga en cuenta que La Scala se encuentra en Italia y por lo tanto muchas de las representaciones serán de compositores de ese país como Verdi, aunque no sería raro que el día de su visita se representase alguna ópera de algún compositor extranjero como Wagner.
El Teatro se encuentra en la plaza de la Scala.